El costo por ejercer es la respuesta honesta a "¿cuánto más me va a costar esta obra?". Empieza con los compromisos que hiciste y que todavía no te facturan, y luego suma una estimación de todo lo que falta por comprar o construir: los días de cuadrilla que quedan, el material de acabado, la limpieza final. Es un juicio, actualizado conforme avanza la obra, no un número que el software pueda saber solo.
Un número trabajado
Presupuesto $48,000. Costo registrado $31,900. Compromisos pendientes $8,300. Trabajo restante aún no comprometido, estimado desde las líneas de presupuesto abiertas: $10,200. El costo por ejercer es $18,500, y el costo final esperado es $50,400, que son $2,400 por encima del presupuesto con tiempo para hacer algo al respecto.
El error que esconde
Usar el remanente del presupuesto como costo por ejercer. "Presupuesto menos gastado" supone que la obra va exactamente según el plan; un costo por ejercer construido a partir de lo que de verdad falta por hacer atrapa el sobrecosto mientras todavía es una conversación con el cliente, no una pérdida.
En Obra
La revisión de pronóstico del proyecto te pide una sola cifra, el restante por gastar, y ahí es donde van los compromisos abiertos y el trabajo restante; el costo final esperado es el costo registrado más esa cifra y nunca baja de lo ya registrado. La calculadora de costo y utilidad de obra corre la misma aritmética en papel.