Una regadera es un cuarto chico y una semana grande. El azulejo es una asignación que el cliente probablemente va a rebasar, la impermeabilización es la parte que nadie ve, y la mano de obra son seis días de preparación, colocación y junteo que se alargan cuando los muros no están planos o el azulejo creció después de la cotización.
Obra mantiene cada obra de azulejo como su propio proyecto, con el azulejo como asignación y la mano de obra dividida por fase, para que sepas lo que te dejó la regadera antes de que cure la junta.
El azulejo como asignación
Presupuesta el azulejo en su propia partida de asignación. Registra la factura de la tienda contra ella, y convierte cualquier mejora en orden de cambio una vez que el cliente la acepte. La guía de excedentes de asignación muestra la redacción que deja contento al cliente y el margen completo.
Preparación, colocación, junteo
Dale a cada fase su propia partida de mano de obra. Después de unas cuantas obras sabrás si tus días se van en aplanar muros o en colocar, y cuánto te cuesta de verdad el gran formato por metro. La guía de partidas tiene una lista corta que puedes copiar.
Los muros, el formato, el patrón
Las tres órdenes de cambio de abajo aparecen en la mayoría de las regaderas. Cotiza cada una el día que surja, consigue el visto bueno del cliente, y luego regístrala para que el contrato se mueva con el trabajo. La guía de órdenes de cambio mantiene la redacción corta.
El margen de cada regadera
Cuando se paga la última factura, la página de la obra muestra el contrato, el costo total y el margen. Compara tus regaderas contra tus salpicaderos y tus pisos. La guía de porcentaje de utilidad te ayuda a fijar el precio por metro que cubre las semanas lentas.
Lo que Obra no es para un azulejero
No es herramienta de trazo, no es software de cotización, no es agenda. Obra es el dinero de cada obra, en español e inglés, desde los tickets que tu cuadrilla ya manda, exportado limpio al contador.