Pronostica el costo final de una obra

Revisa lo que falta por gastar y Obra mantiene un resultado esperado honesto — nunca por debajo de lo ya registrado, y claro sobre lo que falta.

Qué es el pronóstico — y qué no es

El costo final esperado es una suma simple y honesta: todo lo ya registrado en la obra, más lo que tú calculas que falta por gastar. Obra no inventa la segunda mitad — la pones tú, en una revisión del pronóstico, porque quien conoce la obra eres tú.

Dos garantías lo mantienen confiable. El costo final esperado nunca puede quedar por debajo de lo ya registrado — conforme llegan costos reales, el piso sube con ellos. Y cada cifra declara su base, así que un resultado esperado nunca se confunde con uno final.

Revisar el pronóstico

En la página de análisis del proyecto, abre la revisión del pronóstico y captura lo que resta por gastar. Cada revisión se guarda como su propio registro — la historia de qué esperabas, y cuándo, queda intacta en lugar de sobrescribirse.

Cuando el costo registrado se mueve después de tu última revisión, el panel lo marca: "El costo registrado cambió desde la última revisión del pronóstico". Un pronóstico desactualizado se muestra como pendiente de revisión — nunca finge en silencio estar al día.

Utilidad y margen esperados

Con una base de ingreso revisada y un pronóstico revisado, el panel muestra la utilidad bruta esperada: ingreso final esperado menos costo final esperado. El margen divide entre el ingreso esperado — nunca entre lo que casualmente se ha cobrado, porque el calendario de pagos no dice nada de cómo terminará la obra.

Son cifras brutas de costos directos del proyecto, con impuestos incluidos — los gastos generales no forman parte del pronóstico de un proyecto.

¿Alcanza el margen? El margen requerido

Un margen esperado del 25% es un dato; si alcanza es tu pregunta. Dueños y administradores pueden responderla una sola vez para toda la organización en Organización → Finanzas: captura los gastos generales del negocio (por año o por mes), la utilidad que buscas (un monto o un porcentaje de los ingresos) y los ingresos que esperas en el año. Obra deriva el margen bruto requerido (gastos generales más objetivo, entre ingresos esperados) y lo muestra junto al margen esperado de cada proyecto, con la diferencia.

Hoy marca los proyectos activos cuyo margen esperado queda por debajo. Tres límites honestos: no se compara nada hasta que definas una base (Obra nunca supone gastos generales), una base con más de seis meses se muestra pero ya no se usa para actuar hasta que la revises, y un proyecto en otra moneda que la base no recibe ninguna cifra convertida.

¿Y la mano de obra?

Si la mano de obra de tu equipo no está en el libro como costos, un resultado esperado que la ignora puede verse mejor que la realidad. Cuando ya usas pronósticos, Obra te pide confirmar hasta dónde está cubierta la mano de obra en el proyecto — una declaración simple con fecha, que se revisa desde la página de análisis. Hasta entonces es totalmente opcional: a los proyectos que nunca tocan pronósticos jamás se les insiste con la mano de obra.

Nota

El pronóstico vale lo que valga su última revisión. Una revisión de cinco minutos cuando algo grande cambia — cae una orden de cambio, un subcontratista cotiza más alto — mantiene el resultado esperado digno de leerse.