Los clientes y sus proyectos
Un cliente es para quien construyes: una persona o una empresa. Créalo una sola vez con sus datos de contacto (y, si tu contabilidad usa uno, su número de cliente) y vincúlalo a sus proyectos. Todos los que trabajan en el proyecto ven para quién es, sin escarbar entre mensajes.
Los datos de facturación quedan bajo llave
Los datos de facturación —razón social, RFC o identificación fiscal, domicilio de facturación, valores fiscales predeterminados— viven en un perfil de facturación aparte que solo los administradores de la organización pueden ver. Un compañero que ve de qué cliente es un proyecto sigue sin poder ver la información fiscal de ese cliente.
Nada de tus clientes es público
Si publicas un proyecto en tu portafolio público, tu cliente queda fuera: ni nombres de clientes, ni finanzas, nada. Lo público es tu trabajo, nunca tu cartera de clientes.
Consejo
¿Terminaste de trabajar con un cliente? Archívalo: desaparece de los selectores pero conserva su historial, y puedes recuperarlo cuando quieras. ¿Creaste un duplicado por accidente? Fusiona los dos y no se pierde nada.